

Nuestros pobres peques quedan solos 15 dias. Las perras en el jardin con Marianito. Chiqui, Valen y Cacu adentro con acceso al patio interno gracias a una empalizada de madera que Juan esta levantando en este mismo instante para bloquear la salida al jardin. Un santo.
Va a venir la secretaria del vete todas las mañanas con ordenes de dar de comer, limpiar caja de gatos, jugar, contener, asegurarse de que estan bien (¿habra que preguntarle a cada uno?), de que son felices, de que no nos extrañan ni que estan enfermos, atragantados con algo, ahorcados, con asma o diarrea (OBVIO, todos esos peligros acechan cuando uno no esta, ¿que se piensan?)
Como dos idiotas, si bien no vemos el dia de irnos, tenemos como una angustia por ellos (que ni se enteraron) aunque sabemos que mi suegra y la persona que me ayuda en casa una vez por semana tambien van a venir (y mi suegra, como buena Tana, munida de carnes, guisos y demas exquisiteces). ¿Seremos normales? Recuerdo las epocas en que gente con mascotas me sacaban de quicio con cuentos como el que acabo de hacer. Como hemos cambiado...